Te estuve esperando por miles de años... y te encontré.
Una vez más, gracias.
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martes, 12 de agosto de 2014
lunes, 23 de septiembre de 2013
Chica tsundere.
A estas horas el cuerpo me pide sentarme a hablar de ella.
Me faltan vidas para agradecerle por todo. Por ser la única que estuvo siempre. Por romper el cruel silencio de mis ojos, mientras ella... Bueno. La verdad es que me gustaría hacer algo con el de los suyos, con su dolor. De hecho, qué coño, es que voy a hacerlo.
Yo también cambié. Cuando me regaló una sonrisa mientras yo estaba llorando. En aquel momento en el que me di cuenta de que, desde lo más profundo de mi alma, siempre fue ella...
Bienvenida a mi corazón, mi luz, mi Rin, mi Hinata, mi Zafiro, mi Julieta, mi protectora.
Mi luz llegó, y esta vez para quedarse. Espero que llegue el día en el que podamos tumbarnos a ver caer los finos pétalos rosas que adornan el cielo.
Quién sabe.
martes, 3 de septiembre de 2013
2 de septiembre.
Una luna importante del calendario faltará;
Los meses restantes lo lamentarán.
Una melodía entonará una banda de luto;
El undécimo mes se alzará en paz hasta el más allá.
Septiembre finalizará junto a agosto y junio;
Los ojos carmesíes teñidos de sangre se postrarán en el suelo.
Pero tú seguirás siendo supremo;
Incluso siendo la mitad los brazos y piernas disponibles.
Diviértete en el interludio;
Podrías buscar de nuevo un compañero.
La dirección recomendada para una partida será el este;
Hay probabilidades de que te encuentres a quien esperas.
Dime, Uvo... ¿Verdad que lo oyes? Este es el réquiem que te dedicamos.
domingo, 4 de agosto de 2013
THE BAD JOKE
Somos insectos
Gusanos arrastrándonos
Bajo una indisoluble maldad
Levantamos la cabeza
Hacia más allá de la luna
Hasta que no dejamos de veros,
criaturas patéticas.
Gusanos arrastrándonos
Bajo una indisoluble maldad
Levantamos la cabeza
Hacia más allá de la luna
Hasta que no dejamos de veros,
criaturas patéticas.
viernes, 2 de agosto de 2013
Autocompasión.
Creo que es la palabra que mejor me define.
Mucho tardé en entender eso de "si no te quieres tú, nadie lo hará".
Mucho tardé en entender eso de "si no te quieres tú, nadie lo hará".
miércoles, 31 de julio de 2013
Bienvenido al mundo real.
Eso soy yo. El que finge que no pasa nada. Qué patético. Me considero una persona fría y serena, capaz de ver las cosas con claridad a mi edad. "¿Qué quieres hacer? ¿A dónde quieres ir?" Soy un cobarde que solo avanza por descarte. Hasta que encuentre algo a lo que oponerme seguiré postrado en el suelo. Tengo que levantarme. Pero, ¿y qué hago? Si me levanto seré más que un Dios. Chorradas, soy demasiado inútil como para algo así. Pero no puedo quedarme así para siempre, sería patético... Aunque "patético" es lo que mejor me describe, ¿no?
Ojalá llegue el día en el que pueda escribir una entrada bonita y cariñosa, pero por el momento solo me apetece escribir cuando me deprimo.
La verdad es que me gustaría tener cinco vidas.Así podría haber nacido en cinco ciudades diferentes;
Comer cinco tipos de comida diferentes;
Tener cinco carreras diferentes;
Y enamorarme cinco veces de la misma persona.
Quizás deba despertar y abrir los ojos al mundo real.
Ya no sé qué pensar.
¿Pensar?
Igual dejo de hacerlo un rato.
Esto me ralla.
miércoles, 24 de julio de 2013
Éramos preciosos.
Echo la vista hacia atrás, y... siempre ha sido ella.
Parece mentira que después de tanto tiempo esta herida siga doliéndome.
Nunca lo veré con los mismos ojos, nunca será todo tan azul como yo lo pinté.
Ella era especial.
Parece que fue ayer cuando todo era perfecto.
Todo eso de que ella puede llegar a ser ese único puto motivo de seguir vivo y a la mierda con la autodestrucción, todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor, es un cuento que me sé muy bien desde el día que me dio dos besos y me dijo su nombre.
Siempre he sido Oscuridad, lo sé. Y ella era mi Luz. La luz que iluminaba mi camino por este asqueroso mundo plagado de odio.
Éramos como la luna y el sol. Sus ojos azules se clavaban en mis ojos oscuros.
Ella era mi cómplice perfecto. Ella era mi amiga.
Éramos preciosos.
¿En qué momento dejamos de serlo?
...
La tengo en el cajón de los recuerdos, también el de los olvidos, en el de los sueños rotos y el de los sueños cumplidos.
...Mariposa de sueño, te pareces a mi alma y te pareces a la palabra melancolía...
lunes, 22 de julio de 2013
"Vive,Hiei,no eres lo suficientemente fuerte como para morir."
Hiei, niño maldito, naciste en el país de Hyôga. Tu nombre te lo puso un ladrón. Te encantaba observar la carne recién cortada antes de desangrarse y te deleitabas al oír gritos de terror. Es lógico que las mujeres de Hyôga te temieran y te arrojaran al vacío. Las comprendo demasiado bien. Te enteraste de que la perla que te legó tu madre era una piedra preciosa y te la colgaste al cuello para que los ladrones pudieran verla. Gracias a eso nunca te escaseó la sangre. Por aquel entonces te daba igual encontrar el país de Hyôga; estabas muy ocupado. Eso se convirtió en un recuerdo que te afloraba la mente al contemplar la joya. Cuando te aburriste de matar por matar, los ladrones de la zona te evitaban por temor. Y cada vez dedicabas más tiempo a contemplar la perla. Hasta que te diste cuenta de que observándola te invadía una sensación de paz.
Tu expresión se dulcificaba. Gracias a esta perla y a sus poderes pensabas en la persona que te creó a ti y a la joya. Empezaste a buscar el país de Hyôga, pero los motivos iniciales habían cambiado. Era un territorio distinto, y los enemigos también eran otros. Entre ellos, había tipos peligrosos. Y cometiste un error; perdiste la perla en combate. Ya eran dos cosas las que tenías que buscar. Necesitabas ver mucho mejor.
Implantarte el ojo maléfico implicaba soportar un dolor inaguantable y perder toda la fuerza maléfica que habías desarrollado en vida. Sin embargo, te venía bien hacerlo. No podías perdonarte a ti mismo el haber perdido la perla por un fallo tan tonto. Uno de los poderes del ojo maléfico, la clarividencia, te permitió encontrar enseguida el país de Hyôga. Volviste a tu hogar en secreto. Viste a las mujeres de hielo, que ofrecían sin excepción un aspecto lúgubre y huidizo que te quitó las ganas de matarlas. Con la desilusión se acabó la venganza. En la parte trasera del castillo yacía solitaria la tumba de tu madre: Una lápida rota sobre un simple ataúd. No te enfadaste, sino que pensaste que fue su voluntad. Por lo menos obtuviste algo de la visita: Tu hermana, de nombre Yukina, había desaparecido unos años atrás. Un objetivo conseguido, otro objetivo fijado. Vivirías así, dejándote llevar.
Superando las dificultades, llegaste al mundo humano... Y tuviste encuentros inesperados. Te enfrentaste a humanos extraños... Y poco a poco fuiste cambiando. Encontraste a tu hermana, pero no te reconoció y tampoco se lo dijiste. Decidiste que estaba bien así. Sólo te quedaba encontrar la perla helada. La lucha en el mundo humano empezaba a cansarte. Sin embargo... [Yukina: Si te encuentras con mi hermano, dale esto.] "Esta no es mi perla helada". Este mero pensamiento te arrebató el objetivo que te habías fijado y te llenó de vacío. Sólo te quedaba luchar... y cada vez pensabas más en la muerte. Tu conciencia es la más agradable de las que he podido acceder.
sábado, 20 de julio de 2013
El último guerrero | 血まみれの世界
¿Mi historia? Desde muy jovencito vi que, por una razón u otra, todo el mundo se iba convirtiendo en mi enemigo. Poco a poco fui creciendo y avanzando sólo por un mundo podrido lleno de espinas y sangre.
Como nos trataron así somos.
Nadie recuerda el nombre de las flores pisoteadas.
Usa tu fuerza para derrotar a la basura que se burla de las ganas de querer avanzar.
A veces quiero llorar, pero el campo de batalla no es para los débiles.
Soy Oscuridad.
Anhelo mi Luz.
...
"Wir sind die Jäger!" resuena en mi pecho.
martes, 16 de julio de 2013
Alones.
Cuando te deprimas, mira hacia abajo. Verás como el suelo se traga tus lágrimas.
La soledad sigue intentando hacerme redimir.
Una vela encendida por dentro, cual hermoso candelabro.
No debería estar en esta fiesta tan atestada.
Tus plegadas pálidas sólo están un poco cansadas de volar por el cielo azul.
No tienes porqué forzar una sonrisa para nadie.
Está bien sonreír sólo para ti mismo.
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